Al final del Milenio las organizaciones sindicales que representamos
los trabajadores y trabajadoras de los países del Mercosur y Chile nos reunimos en la
cíudad de Montevideo, Uruguay para hacer un balance de los resultados de 8 años de
Mercosur y en particular de los hechos del último año que se tradujeron en conflictos
comerciales y políticos, paralizando el proceso de integración y profundizando aún más
el deterioro social de nuestros países.
Las causas de estos conflictos no se encuentran en los orígenes del
proyecto del Mercosur y seguramente serían muchos menores si efectivamente nuestros
gobiemos hubieran elegido una via autónoma v soberana de inserción para la integración,
conformando un bloque que realmente se transformara en una herramienta para el desarrollo
y la complementación de nuestras economias. Si así fuera nuestros países serían más
fuertes para negociar con otros bloques económicos o en la OMC.
Los conflictos del Mercosur derivan de la recesión que atraviesan
nuestras cconomías que tienen raíces mucho más profundas y son resultado directo de las
opciones políticas que nuestros gobernantes vienen adoptando desde el inicio de esta
década. Los inmensos compromisos financieros a.sumidos con el FMI convirtieron a las
exportaciones en una atracción de inversiones externas, en factores cruciales para la
generación de divisas para el pago de los intereses de la deuda externa. Una política
que no ha tenido los resultados previstos y que sólo ha servido para aumentar la crisis
social.
Para los trabajadores y trabajadoras del Mercosur las consecuencias
son claras: el crecímiento vertiginoso del desempleo y de la precarizacion del mercado de
trabajo y una fuerte compresión de los mercados internos, afectando directamente al
consumo y desencadenando una vuelta más del círculo vicioso instalado y la
profundización de la crisis social.
Las medidas tomadas por los gobiernos no solucionan la crisis, solo
la ponen en un impase y nosotros, las organizaciones sindicales de los países del
Mercosur ya dijimos y volvemos a reafirmar que hay que dar un paso adelante v
definitivamente cambiar el nimbo de la integración. Los presidentes hablaron de refundar
el Mercosur, nosotros apoyamos la consigna si eso significa la inmediata adopción
de políticas estructuralcs y macroeconómicas regionales para dar sustento a una
recuperación del desarrollo.
Apoyaremos esa iniciativa si eso significa colocar en primer plano
la adopción de políticas para la promoción del empleo. el incremento de la renta y el
combate a la exclusión social. Todos sabemos que se puede y como se debe hacer para que
eso ocurra. Estamos seguros que no hay un solo camino, se trata de decidir si quieren que
el Mercosur sea de dcrecho y de hecho un instrumento para la integración de nuestras
sociedades, con una real participación de las organizaciones sociales y políticas.
Las movilizaciones en Seatle, donde nuestras organizaciones cstaban
presentes, mostraron aí mundo lo que ya veníamos hablando hace tiempo. Los gobiemos no
pueden seguir tomando decisiones a la espalda del pueblo; y no pueden seguir adoptando
políticas que atiendan solo los intereses de las grandes multinacionales en detrimento
del desarrollo social integral.
En las puertas de la OMC la sociedad mundial decretó: somos
contrarios a esa forma de libre comercio que lo único que hizo fue globalizar la miseria
y la desigualdad de los trabajadores y trabajadoras de nuestros países, tampoco queremos
que el Mercosur sea la regionalización de la miseria y de la desigualdad.
Nuestros países viven un período de gran importancia. Luego de una
década perdida, donde nuestros pueblos pagaron con su penuria una deuda que no
contrajeron ni decidieron, la perspectiva de la integración abre una oportunidad
histórica. Pero todavia existe una importante deuda social y nuestras economias tienen
enormes dificultades para generar los empleos. que la sociedad com justicia reclama.
La crisis actual es un buen momento para reflexionar sobre objetivos
fundamentales del proceso de integración, que no pueden ser otros que el desarrollo con
justicia social. Hacía ese objetivo, los trabajadores aportarán sus propuestas y su
esfuerzo.
Montevideo, 7 de diciembre de 1999.
Coordenadora de Centrales Sindicales del Cono Sur