Después de seis meses de negociaciones, el relanzamiento se
resumirá al establecimiento de un cronograma de metas comunes para los niveles de
déficit fiscal, deuda pública e inflación - o sea, como cumplirán con las medidas de
ajuste determinadas por los acuerdos con el FMI - y para la profundización de la
integración aprobarán una agenda de 11 puntos que incluye acceso a mercados,
agilización de los trámites de frontera, incentivo a las inversiones en la producción y
las exportaciones, nueva reglamentación para las zonas francas y regímenes de
convergencia tarifaria temporarios.
Esas últimas negociaciones del Mercosur se dieron en un escenario
en que los gobiernos implantaron duras medidas de ajuste para cumplir con los compromisos
de la deuda externa, o que han significado cortes de asignaciones para programas sociales,
reducción de salarios y más privatizaciones. En la Argentina por ejemplo, hay un estudio
que demuestra que por cada peso que el estado paga en salarios, la administración
pública nacional, destina 1,15 pesos para deuda. Y en Brasil, donde el responsable de las
finanzas es un ex-funcionario del FMI, los pagos de los intereses de la deuda contraída
en 1999 están siendo hechos por adelantado. Todas esas medidas han elevado a niveles
dramaticos la exclusión social y los niveles de conflicto y violencia en las grandes
ciudades.
En ese primer semestre, en los paises del Cono Sur, las tasas de
desempleo presentarón nuevos niveles de crecimiento - los más altos de los últimos
cinco años. La tasa de desempleo abierto en Chile saltó mas de dos puntos en el ultimo
biénio y está entre los paises de Mercosur está entre los 12 y 15%. Más de 2/3 de los
ocupados trabajan en condiciones de precariedad, por cuenta propia o en franca ilegalidad,
o sea cerca de 50 millones de trabajadores y trabajadoras no disponen de cobertura social
y laboral.
También se registra una queda generalizada en los salarios. El
salario mínimo medio del Mercosur está en torno de 130 dólares y en el caso de Brasil y
Uruguay es menos de 100 dólares. De la misma forma se profundiza la exclusión social y
la concentración de la renta. Apenas para dar un ejemplo, en la Argentina y en el Brasil
el salario de un ejecutivo es más de 40 veces el de un operario.
Ademas, los cortes sistematicos de los recursos para los servicios
publicos esenciales - salud, educación; la destrucción de sistemas solidarios de salud
para abrir el mercado a los grandes grupos empresariales, como lo esta ocurriendo en la
Argentina y la reducción de las asignaciones de los programas sociales han contribuido
sobremanera para la precarización de la vida de nuestras poblaciones más pobres.
Sin embargo, en el relanzamiento del Mercosur se desconocen
totalmente esas cuestiones. Cómo hablar de profundización de la integración,
fortalecimiento del bloque y al mismo tiempo desconsiderar totalmente la participación de
la gran mayoría de la población del Mercosur en ese proceso? Cómo aumentar la
producción y la competitividad si al mismo tiempo están cayendo los salarios, empeorando
las condiciones de trabajo y se practica una verdadera destrucción de la fuerza de
trabajo activa?
La respuesta a ese cuadro no podía ser otra que la multiplicación
de movilizaciones y huelgas. En Abril y Mayo hubo un recrudecimiento de la lucha por la
tierra en el Brasil, siguió con la movilización de prácticamente todo el sector
público en los cuatro países y en Junio ocurrieron grandes manifestaciones en las
principales ciudades brasileras y huelga general en Uruguay y Argentina al principio del
mes y en el Paraguay en los últimos días 22 y 23. En casi todas esas movilizaciones los
gobiernos respondieron con represión, prisiones y ninguna medida fue reconsiderada
Frente a ese cuadro de total desconsideración de los gobernantes
con los problemas sociales y laborales, en la nueva fase que vivirá el Mercosur y con el
respaldo de los dirigentes sindicales de más de 18 diferentes sectores profesionales con
quien se reúne en el día de hoy, la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur
expresa su repudio a las medidas de ajuste que han sido adoptadas, tanto como a la
represión y autoritarismo con que los gobiernos han respondido a esas demandas sociales.
Los trabajadores y trabajadoras de nuestros países ha respondido
con lucha a ese cuadro de falta de respeto y deterioro y así debe ser. Es preciso dar un
paso más y unificar esas luchas. Nuestros problemas son los mismos y son consecuencia de
las mismas políticas neoliberales y de la acción depredadora del capital financiero
internacional y de la política de explotación de las multinacionales. Nuestras demandas
son las mismas y serán más fuertes si consolidamos nuestra unidad.
La integración de la lucha de los trabajadores y trabajadoras es la
única vía por la cual podremos exigir que el relanzamiento del Mercosur signifique la
adopción de medidas comunes de promoción del desarrollo soustenido, de generación de
empleo, de distribución de renta, de profundización de la democracia y de real
fortalecimiento externo del bloque y no de su transformación en una base exportadora de
las multinacionales - política que no generará empleos y mucho menos la distribución de
renta que necesitamos para alterar tamaña exclusión social.
Por todo eso y por su responsabilidad en la representación de más
de 20 millones de trabajadores y trabajadoras, la Coordinadora de Centrales Sindicales del
Cono Sur lanza públicamente un plan de lucha que será implementado por las Comisiones
Sindicales Sectoriales y que culminará, el día 31 de Agosto, con una jornada de luchas
en todo el Mercosur, cuando haremos un acto público en la ciudad de Brasilia, en las
demás capitales y en las principales ciudades.
Buenos Aires, 28 de junho de 2000